Cuándo rediseñar una página web (y cuándo no): 5 señales en 2026

Una web vieja no siempre necesita rediseño, y una web que se ve bien no siempre funciona. Estas son las señales que justifican rediseñar, los casos en que es mejor ajustar y cómo hacerlo sin perder lo que ya funciona.

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En esta página
  1. La respuesta corta
  2. Para quién es
  3. Primero mide
  4. 5 señales para rediseñar
  5. 5 casos para no tocarla
  6. Ajustar o rediseñar
  7. Rediseñar sin perder SEO
  8. De una vez o por etapas
  9. Dos casos míos
  10. Errores frecuentes
  11. Datos con fuente
  12. Esta semana
  13. Para cerrar
Cuándo rediseñar una página web (y cuándo no): 5 señales y 5 casos

La respuesta corta

Conviene rediseñar una página web cuando el problema es de base: la estructura ya no sostiene lo que el negocio necesita, la tecnología impide hacer cambios que importan, o llevas tiempo mejorando por partes y ya no se mueve nada. Conviene no tocarla cuando el problema es más pequeño de lo que parece: una página que no convierte, una sección confusa, tráfico que no llega o simplemente que la web “se ve vieja” aunque cumple su trabajo. La edad de una web no es una razón; lo que sí lo es se puede medir.

Hay un criterio que ordena casi todo: aplicar el cambio más pequeño que resuelva el problema. Lo plantea Nielsen Norman Group, una de las consultoras de usabilidad más citadas, en un artículo de 2015 que sigue vigente: “Nunca hagas cambios radicales cuando bastan ajustes mínimos” (Hoa Loranger; original: “Never make radical changes when minimal adjustments will suffice”). Este artículo desarrolla ese criterio con cinco señales que sí justifican el rediseño, cinco casos en que no, y lo que hay que proteger si finalmente rediseñas. Es el mismo orden que sigo en mi servicio de diseño de páginas web: primero entender qué pasa, después decidir cuánto cambiar.

Las diez situaciones de un vistazo:

Situación¿Rediseñar?Qué hacer en su lugar
Los arreglos por partes ya no mueven los resultadosSí, probablementeConfirmar con datos que de verdad se agotaron
La tecnología impide cambios críticos (móvil, integraciones)Sí, probablementeEvaluar si se puede migrar sin cambiar el contenido
La estructura es un parche sobre parche tras cambios de oferta o marcaSí, probablementeRediseñar desde la arquitectura, no desde la pantalla
La conversión es baja en todo el sitio, no en una páginaSí, probablementeVerificar primero que el problema no sea el tráfico
La competencia atiende claramente mejor a tus clientesSí, probablementeComparar con evidencia, no con gustos
Solo se ve vieja, pero cumple su objetivoNoActualizar lo visual que haga falta
El problema es una página o una secciónNoCorregir esa parte y medir
No llegan visitasNo (primero)Revisar de dónde debería venir el tráfico
La idea nace de una opinión internaNo (primero)Medir antes de decidir
No hay contenido ni quién mantenga la webNo (primero)Resolver contenido y responsable

Para quién es esta guía y qué no resuelve

Sirve si tienes una web de empresa, de servicios o de un producto y dudas entre ajustarla, rediseñarla o dejarla como está; si un proveedor te propuso un rediseño y quieres saber qué preguntas hacerle; o si eres quien decide y necesitas separar la incomodidad de lo que los datos dicen.

No resuelve cuatro cosas. No sustituye la medición de tu caso: las señales de abajo son criterios, no un diagnóstico. No es una guía de precios: lo que cuesta rediseñar depende de tantas variables que merece su propio artículo. No cubre tiendas en línea con catálogos grandes ni migraciones entre plataformas con miles de páginas, que piden un plan técnico específico. Y no promete resultados: un rediseño bien hecho reduce el riesgo, pero ningún proceso garantiza más ventas o más posicionamiento.

Primero mide: lo que revisar antes de decidir

La mayoría de las decisiones de rediseño se toman por incomodidad (“ya no me gusta”, “se ve de hace diez años”, “la competencia tiene una más moderna”) y no por datos. Nielsen Norman Group lo dice sin rodeos: hay que “mirar las métricas en lugar de adivinar qué cambiar” (original: “Look at the metrics rather than guess what needs to be changed”) y, antes de reemplazar un sitio, examinar las tasas de conversión y recoger la opinión de los clientes para entender cuáles son los problemas.

Antes de hablar de rediseño, estas son las cinco cosas que conviene tener a la vista:

  1. La acción que cuenta como éxito (un formulario enviado, un clic a WhatsApp, una llamada agendada) y cuántas veces ocurre al mes. Sin eso no hay punto de partida.
  2. De dónde llegan las visitas y a qué páginas. En Google Search Console ves las consultas y las páginas con impresiones y clics; en Google Analytics 4, qué hacen las personas dentro.
  3. Dónde se pierde la gente. Un mapa de calor o grabaciones de sesiones (herramientas como Clarity) muestran dónde se confunden o abandonan.
  4. Cómo se ve y se usa en el móvil, recorriendo tú mismo la web con el pulgar.
  5. Qué dicen los clientes: las preguntas que repiten, lo que no encuentran, lo que les genera dudas.

El libro abierto Web Style Guide da la misma recomendación para quien ya tiene un sitio:

“Si estás rediseñando un sitio existente, observa con atención los registros del servidor web…”

Patrick J. Lynch y Sarah Horton, Web Style Guide, 3.ª ed., cap. 1, “Initial Planning” (edición en línea; traducción propia, original: “If you are redesigning an existing site, take a close look at the web server logs…”; la frase sigue pidiendo reportes de cómo se usa el sitio y de su tendencia en el tiempo).

Con esa línea base ya puedes recorrer las señales sin adivinar.

Cinco señales de que sí toca rediseñar

Nielsen Norman Group describe cinco razones que justifican una renovación mayor “en ocasiones poco frecuentes”. Las uso como base y las completo con datos sobre móvil, velocidad y accesibilidad. Es una sola fuente principal, así que tómalas como criterios y no como una regla universal.

1. Los arreglos por partes ya no mueven nada

Llevas tiempo corrigiendo textos, botones y secciones, has probado varias iteraciones y los resultados ya no cambian. NN/g lo llama el punto de rendimientos decrecientes: “las ganancias de los cambios incrementales son mínimas o inexistentes” (original: “The gains from making incremental changes are miniscule or nonexistent”). La clave es que de verdad se hayan intentado: si nunca mediste ni probaste nada, todavía no estás en este caso.

Cómo comprobarlo: lista los últimos tres o cuatro cambios que hiciste, qué esperabas y qué pasó con la acción que cuenta como éxito. Si ninguno movió nada y el problema sigue en muchas páginas, la señal es real.

2. La base técnica impide cambios que importan

Aquí entran tres problemas que ningún ajuste visual arregla: la web no funciona bien en el móvil, la plataforma no permite integraciones o cambios básicos, o la velocidad y la accesibilidad fallan por cómo está construida.

  • Móvil. En Colombia el 58,26 % del tráfico web llegó desde móviles en octubre de 2026, frente al 41,31 % de computadores y el 0,43 % de tabletas (StatCounter). Además, Google usa la versión móvil del contenido para indexar y posicionar, y pide que la versión móvil tenga el mismo contenido que la de escritorio (Google Search Central). Una web cuyo contenido o estructura cambia en el móvil por limitaciones de su base es un problema de posicionamiento, no solo de comodidad.
  • Velocidad. Los valores que Google considera buenos en Core Web Vitals, medidos en el percentil 75 de las cargas, son un LCP de 2,5 segundos o menos, un INP de 200 milisegundos o menos y un CLS de 0,1 o menos (web.dev). Si no los alcanzas porque la plataforma o la plantilla pesan demasiado y no se pueden aligerar, la base es el problema. Si es por unas imágenes o unos scripts, se corrige sin rediseñar (ver el caso de este sitio más abajo).
  • Accesibilidad. El análisis WebAIM Million 2026 (portadas de un millón de sitios, febrero de 2026) encontró al menos un fallo de WCAG 2 detectable automáticamente en el 95,9 % de ellas, y texto de bajo contraste en el 83,9 % (WebAIM). Casi todos los sitios los tienen, y la mayoría se corrige por partes. Solo es señal de rediseño cuando el sistema de diseño completo (colores, componentes, estructura) es la causa.

NN/g describe este caso como tecnología “severamente desactualizada” que hace imposibles los cambios críticos (original: “severely outdated”). Mi lectura: si cada cambio pequeño se convierte en un proyecto, o no puedes actualizar un texto sin depender de alguien, también es señal, aunque no hay una cifra independiente que la respalde.

3. La estructura es un parche sobre parche

Tu oferta, tu público o tu marca cambiaron en los últimos años y la web se fue acomodando con páginas nuevas y menús ampliados, pero sin repensarse. NN/g lo describe como un sitio “incoherente” después de años de remiendos, donde las personas no logran hacer lo que necesitan. El síntoma típico: para explicar un servicio nuevo hay que enlazar desde cuatro lugares, y nadie sabe qué página es la principal.

Cómo comprobarlo: dibuja en papel las páginas que tienes y las que tendrías si empezaras hoy. Si los dos mapas se parecen poco, la estructura es el problema, y eso ningún cambio de colores lo resuelve. Es el mismo ejercicio de la guía sobre cómo crear una página web para una empresa.

4. La conversión es baja en todo el sitio, no en una página

Si una página convierte mal, se arregla esa página. Si todas convierten mal y los datos muestran salidas altas y pocas páginas vistas, el problema puede ser global. NN/g habla de tasas “severamente bajas” en todo el sitio, con problemas “tan enredados” que ningún conjunto de arreglos incrementales los resuelve (original: “no amount of incremental fixes”).

Cómo comprobarlo: primero descarta el tráfico. Una web con visitas que no encajan con tu oferta tampoco convertirá, y eso lo arregla el canal, no el diseño. Si llega tráfico adecuado y aun así nadie actúa, mira la primera pantalla y la acción principal; la guía sobre cómo diseñar una landing page de alta conversión detalla qué revisar. Solo si el problema persiste en casi todas las páginas, entra la señal.

5. La competencia atiende claramente mejor a tus clientes

No se trata de cambiar tu web cada vez que la competencia cambia la suya. NN/g aclara que solo hay que hacerlo si la investigación muestra que estás perdiendo clientes porque otros sitios resuelven mejor sus necesidades. La comparación útil no es estética: ¿encuentran allí lo que aquí no? ¿precios, plazos, pruebas, formas de contacto?

Cómo comprobarlo: elige tres competidores y haz con cada uno la tarea que haría tu cliente (conocer el servicio, entender el precio, contactar) y cronométrala. Haz lo mismo con tu web. Si pierdes de forma consistente y por razones de estructura o contenido, la señal es real; si pierdes por estética, no lo es.

Cinco casos en que es mejor no tocarla

El mismo artículo de NN/g advierte que los cambios radicales son riesgosos: pueden romper sin querer algo crítico para los usuarios, y “los clientes se resisten al cambio, incluso cuando el nuevo diseño es claramente mejor” (original: “Customers balk at change, even when the new design is clearly better”). Estos son los cinco casos en que suele ser mejor ajustar.

  1. Solo se ve vieja, pero cumple su objetivo. Si el formulario se envía, el teléfono suena y la gente entiende qué ofreces, hay mucho que perder y poco que ganar. Se actualiza lo visual que haga falta (tipografía, imágenes, espaciado) sin tocar estructura ni direcciones.
  2. El problema es una página o una sección. Si solo una página no convierte, se corrige esa página. Un rediseño total para resolver un problema aislado es el equivalente a cambiar la casa por una gotera.
  3. El problema es el tráfico. Si no llegan visitas, ninguna web nueva las traerá por sí sola. Primero conviene entender de dónde deberían llegar (buscadores, redes, recomendaciones, campañas) y qué se está haciendo para eso.
  4. La idea nace de una opinión interna. “No me gusta”, “mi socio la ve vieja”, “la de la competencia es más moderna” son puntos de partida, no diagnósticos. Se convierten en diagnóstico cuando alguien los traduce a algo medible.
  5. No hay contenido ni quién mantenga la web. Un rediseño traslada los problemas de contenido a una pantalla nueva. Si nadie escribe, actualiza ni responde los formularios, la web nueva envejece igual de rápido. Primero se resuelve el contenido y el responsable.

Nada de esto es una regla contra rediseñar: es una regla contra rediseñar sin saber por qué.

Ajustar, rediseñar por etapas o rediseñar todo

La decisión no es binaria. Según qué tan grande y dónde esté el problema, hay tres caminos:

CaminoCuándo tiene sentidoRiesgoQué se mide
Ajustar (cambios puntuales: textos, botones, imágenes, velocidad)El problema está en una página, en una sección o en detalles técnicosBajoLa acción principal de la página ajustada, antes y después
Rediseñar por etapas (primero las páginas de más impacto)El problema es amplio pero la base se puede mejorar sin empezar de ceroMedioResultados por etapa, con los cambios fechados
Rediseño completoSe cumplen varias señales de arriba y los arreglos por partes ya no alcanzanAltoLínea base previa y comparación a semanas, no a días

Mi regla práctica: empiezo por el camino de menor riesgo que pueda resolver el problema. Si ese camino se agota, escalo al siguiente, ya con datos. Para empezar por ajustes con medición, mira el servicio de CRO y optimización web.

Si rediseñas: qué proteger para no perder lo que ya funciona

Un rediseño no debería borrar lo que ya posiciona o convierte. La guía de Google para cambios de sitio ayuda a pensar qué cuidar. Resumo lo que dice y lo traduzco en una lista de revisión.

Qué protegerQué hacerFuente
Las direcciones (URL) que ya existenHacer una lista de todas y decidir qué pasa con cada una antes de construirCriterio mío, a partir de la guía de Google
Las que cambien de direcciónRedirecciones permanentes desde el servidor (301 o 308), sin cadenas de redireccionesGoogle, mover un sitio con cambios de URL
Cuánto tiempo mantener las redirecciones”Todo el tiempo que sea posible”, por lo general al menos un añoLa misma guía
Contenido en el móvilLa versión móvil con el mismo contenido que la de escritorioGoogle, indexación mobile-first
La web nueva mientras se pruebaEn un nombre de prueba temporal y protegida del buscador (noindex), que se retira al lanzarGoogle, cambios sin cambiar URL
Search ConsoleMantener la verificación funcionando y vigilar el rastreo después del lanzamientoLa misma guía
La pacienciaPara sitios medianos, Google indica que puede tardar algunas semanas o más en mostrar las direcciones nuevasGoogle, mover un sitio con cambios de URL

Dos aclaraciones. La primera, que Google también dice que no hay que preocuparse por perder valor por usar redirecciones permanentes, pero eso solo se cumple si están bien hechas y cubren las páginas que importan. La segunda, que esta guía de Google cubre sobre todo cambios de dirección, de dominio o de hosting; un rediseño que conserva las direcciones y el contenido tiene menos riesgo técnico, pero cambiar títulos, encabezados o textos también puede mover el posicionamiento, así que conviene medir igual.

Antes de lanzar, guarda tres cosas: la lista de direcciones actuales, las consultas y las páginas que hoy reciben clics en Search Console, y las acciones de éxito del mes anterior. Sin esa línea base, después no sabrás qué mejoró.

De una vez o por etapas: el enfoque de mejora continua

Hay una forma de trabajar que evita la apuesta de rediseñar todo de golpe: el Growth-Driven Design (diseño impulsado por crecimiento), desarrollado por Luke Summerfield en HubSpot. La idea es lanzar primero una versión base que ya mejore la anterior (“launchpad”) y, con los datos de uso, mejorar de forma continua las páginas de mayor impacto. Quienes lo promueven describen el rediseño tradicional como una apuesta de alto riesgo, con una inversión grande al inicio y resultados impredecibles (Growth-Driven Design). Es la visión de quienes venden el método, y no hay aquí una comparación independiente; úsala como una forma de organizar el trabajo, no como una prueba de que siempre es mejor.

El libro abierto Web Style Guide coincide en el fondo, aunque sin hablar de ningún método:

“Construir un sitio web es un proceso continuo, no un proyecto único con contenido estático.”

Patrick J. Lynch y Sarah Horton, Web Style Guide, 3.ª ed., cap. 1, “Initial Planning” (edición en línea; traducción propia, original: “Building a web site is an ongoing process, not a onetime project with static content.”).

Esto cambia la pregunta. En lugar de “¿cuándo rediseño?” se vuelve “¿qué parte mejoro ahora y qué mido para saber si funcionó?”. Soy Growth-Driven Design Certified por HubSpot Academy (2022) y trabajo así cuando el proyecto lo permite: primero las páginas que concentran los contactos, luego el resto. No siempre se puede: cuando la base técnica impide cualquier mejora, hay que reconstruir la base.

Dos casos míos: uno que rediseñé y uno que no

Hay dos situaciones reales, ya publicadas en este sitio, que muestran las dos caras.

AA Sign ImageEste sitio (guillequinterot.com)
Qué pasabaLa web tenía a la vez un problema de diseño y de arquitectura (contenido desordenado, lectura difícil, colores de marca sin criterio) y no llegaban contactos, ni pagando pautaLos scripts de analítica competían con el contenido al cargar y el rendimiento móvil era irregular
DecisiónRediseño: reformular el diseño, ordenar el contenido y mejorar velocidad, contraste y uso de la marcaNo rediseñar: pasar los scripts a cargarse en la primera interacción o a los cinco segundos
ResultadoHoy llegan entre uno y dos contactos al mes; como fueron varios cambios a la vez, no puedo separar cuánto aportó cada unoEl rendimiento móvil en pruebas locales de Lighthouse pasó de 73–91 a 93–100 en 70 pasadas (resultado de laboratorio, no de visitantes reales)
Lo que no séQué parte del cambio hizo la diferenciaCuántas visitas de menos de cinco segundos dejaron de contarse en la analítica

En AA Sign Image había señales de base: estructura y diseño fallaban a la vez y el problema era de toda la web. En mi sitio el problema era uno solo, y tenía arreglo sin tocar el diseño. Los detalles de los dos están en la guía sobre cómo crear una página web para una empresa.

Errores frecuentes al decidir un rediseño

  • Decidir por gusto. “Se ve vieja” no es un dato. Se traduce a algo medible o se deja como una mejora visual pequeña.
  • Rediseñar para resolver un problema de tráfico. Una web nueva sin visitas sigue sin visitas.
  • Cambiar direcciones sin plan de redirecciones. Es la causa más frecuente de caídas de posicionamiento después de un lanzamiento.
  • Empezar a diseñar sin contenido ni objetivo. El rediseño termina debatiendo colores porque nadie decidió qué debe lograr la web.
  • Lanzar y olvidarse. Sin medición posterior no sabes si el cambio funcionó.
  • Mezclar muchos cambios a la vez. Como en el caso de AA Sign Image, después no se puede saber qué funcionó. Cuando se pueda, conviene cambiar y medir por partes.
  • Pedirle al rediseño lo que le corresponde a la marca o a la oferta. Si el problema es que no está claro qué vendes o a quién, la web nueva lo hará más evidente, no menos.

Los datos que respaldan esta guía

Cada cifra viene de su fuente original; las más antiguas o con otro alcance lo dicen en la columna de la derecha.

DatoFuenteQué significa para tu decisión
”Nunca hagas cambios radicales cuando bastan ajustes mínimos”; los cambios incrementales primero, y rediseño completo solo si los datos lo piden (artículo de 2015)Nielsen Norman GroupEmpieza por el cambio más pequeño que resuelva el problema (artículo antiguo: es un criterio, no una cifra)
Cinco razones que justifican una renovación mayor: ganancias incrementales agotadas, tecnología desactualizada, estructura enredada, conversión muy baja en todo el sitio y competencia claramente mejorNielsen Norman GroupSon las bases de las cinco señales de esta guía
En Colombia, el 58,26 % del tráfico web fue móvil, el 41,31 % de computador y el 0,43 % de tabletas (octubre de 2026)StatCounterRevisa primero cómo se ve y funciona tu web en el teléfono
Google usa la versión móvil del contenido para indexar y posicionar, y recomienda el mismo contenido en móvil y escritorioGoogle Search CentralUna web que cambia de contenido en el móvil puede perder posicionamiento
Valores buenos de Core Web Vitals: LCP ≤ 2,5 s, INP ≤ 200 ms, CLS ≤ 0,1 (percentil 75)web.devSon tu meta de velocidad y estabilidad visual
El 95,9 % de las portadas analizadas tenía al menos un fallo de WCAG 2 detectable y el 83,9 % texto de bajo contraste (febrero de 2026)WebAIM Million 2026Casi todos los sitios fallan algo; se corrige por partes salvo que la base lo impida
Con cambio de direcciones: redirecciones permanentes (301 o 308), mantenerlas por lo general al menos un año, y algunas semanas o más para que Google muestre las direcciones nuevasGoogle Search CentralPlanea las redirecciones y mide en semanas
Probar la web nueva en un nombre temporal con noindex y mantener la verificación de Search ConsoleGoogle Search CentralPrueba antes de lanzar sin exponer la web de prueba al buscador
Growth-Driven Design: lanzar una base (“launchpad”) y mejorar de forma continua (desarrollado en HubSpot)Growth-Driven DesignAlternativa al rediseño de una sola vez; la describen quienes lo promueven

Qué hacer esta semana

  1. Escribe la acción que cuenta como éxito en tu web y cuántas veces ocurrió el último mes.
  2. Abre Search Console y Analytics y anota las cinco páginas con más visitas y las cinco con más abandono.
  3. Recorre tu web en el teléfono intentando completar esa acción. Anota dónde te trabas.
  4. Repasa las cinco señales de esta guía y marca cuáles se cumplen, con el dato que lo demuestra.
  5. Repasa los cinco casos para no tocarla y marca si alguno describe tu situación.
  6. Si el problema es una página o una sección, corrige esa parte y mide. Si se cumplen varias señales, guarda la lista de direcciones y la línea base antes de hablar con un proveedor.
  7. Decide quién mantendrá la web después del cambio.

Al final de este artículo puedes descargar una guía en PDF con la hoja de línea base, el test de las cinco señales con puntuación, la plantilla del plan de redirecciones, las listas de revisión y 13 prompts para que tu asistente de IA te ayude a decidir (los prompts no se probaron en cada modelo: revisa siempre lo que te responda). Si prefieres revisarlo acompañado, en mi servicio de diseño de páginas web empiezo justo por ahí: qué mide la web hoy y cuánto conviene cambiar, antes de proponer nada.

Para cerrar

Rediseñar una web no es una señal de progreso ni dejarla es una señal de descuido: lo que importa es si el cambio resuelve un problema que mediste. Casi siempre hay un paso más pequeño que probar antes, y cuando no lo hay, un rediseño bien planeado, con las direcciones protegidas y la línea base guardada, deja de ser una apuesta. Si ya tienes una web y no sabes en cuál de los dos casos estás, empieza por la lista de esta semana.

Este artículo se redactó con apoyo de IA y fue revisado por Guillermo Quintero.

Respuestas para decidir con más claridad

¿Cada cuánto tiempo hay que rediseñar una página web?

No hay un plazo que valga para todos. Lo que justifica un rediseño no es la edad de la web sino lo que mide: si cumple su objetivo, si funciona bien en el móvil, si se puede mantener y si ya agotaste las mejoras por partes. Una web de hace cinco años que convierte y se puede actualizar no necesita rediseño; una de hace uno que nadie puede cambiar, quizá sí.

¿Rediseñar mi web me hará perder posicionamiento?

Puede pasar si se cambian direcciones, contenido o estructura sin cuidado, y se evita con un plan. Google recomienda, cuando las direcciones cambian, usar redirecciones permanentes desde el servidor (301 o 308), mantenerlas por lo general al menos un año y vigilar el proceso en Search Console. Si las direcciones y el contenido se conservan, el riesgo baja, pero aun así conviene medir antes y después.

¿Cuánto tarda Google en reflejar un rediseño?

En su guía de cambios de sitio, Google indica que en un sitio de tamaño mediano puede tardar algunas semanas o más en mostrar las direcciones nuevas en lugar de las antiguas, y más en sitios grandes. Por eso las decisiones se evalúan en períodos comparables y no día a día.

¿Es mejor rediseñar de una vez o por etapas?

Depende del problema. Si la base técnica o la estructura impiden mejorar cualquier cosa, un rediseño completo puede ser lo único que funcione. Si el problema está en algunas páginas o secciones, mejorar por etapas reduce el riesgo, permite medir cada cambio y evita que los clientes se encuentren con un sitio completamente distinto de un día para otro.

¿Qué debo medir antes de decidir si rediseño?

Las acciones que cuentan como éxito (formularios enviados, clics a WhatsApp, llamadas), de dónde llegan las visitas, qué páginas reciben tráfico, cuáles se abandonan y cómo se comporta la web en el móvil. Sin esa línea base, después del rediseño no podrás saber si mejoró o empeoró.

Fuentes consultadas