Cómo crear una página web para una empresa: 6 decisiones clave en 2026

Muchas webs de empresa se empiezan por la plantilla o por el logo. Se resuelven mejor al revés: primero las decisiones de negocio, después la estructura y solo al final el diseño.

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En esta página
  1. La respuesta corta
  2. Para quién es
  3. Las seis decisiones
  4. Diseño y móvil
  5. Tecnología
  6. SEO base
  7. Velocidad
  8. Medición
  9. Datos y legales
  10. Varios países
  11. En Colombia
  12. Lo que aprendí
  13. Errores frecuentes
  14. Datos con fuente
  15. Esta semana
  16. Para cerrar
Cómo crear una página web para una empresa: qué decidir primero

La respuesta corta

Para crear la página web de una empresa no hace falta empezar por la plantilla, el logo ni el hosting. Hace falta decidir, en este orden: qué tiene que lograr la web, para quién es y en qué momento de su decisión llega, qué se ofrece y por qué a ti, qué páginas y qué contenido hacen falta para resolver ese recorrido, y recién después cómo se ve y con qué tecnología se construye. Cuando esas decisiones están tomadas, el diseño y el desarrollo son mucho más rápidos y la web se explica sola. Cuando no lo están, el resultado suele ser una web bonita que nadie sabe para qué existe.

Con frecuencia, las webs de empresa que terminan rediseñándose al año o a los dos años no fallan por falta de estética. Fallan porque se construyeron sin un objetivo claro, con una estructura que sigue el organigrama de la empresa en vez del recorrido de quien compra, y con un contenido improvisado a última hora. Este artículo recorre las decisiones que conviene resolver antes de abrir cualquier herramienta, y después lo que sigue: diseño, tecnología, SEO básico, velocidad, medición y datos. Es el mismo orden que sigo cuando trabajo un proyecto de diseño web y rediseño.

Las seis decisiones de un vistazo:

DecisiónLa pregunta que respondeQué debes tener al terminar
1. Objetivo¿Qué tiene que lograr la web?Una frase: “Esta web existe para que [persona] haga [acción]“
2. Audiencia¿A quién le hablas y qué decisión está tomando?Las cinco preguntas reales que hacen tus clientes antes de comprar
3. Oferta¿Qué vendes y por qué a ti?Dos o tres frases sin jerga, con tus límites
4. Estructura¿Qué páginas necesita y en qué orden?El mapa de páginas y el orden del menú
5. Contenido¿Qué hay que tener escrito antes de diseñar?El titular y el subtítulo de cada página, y el texto principal
6. Marca¿Qué piezas de identidad ya existen?Logo, paleta, tipografías y una guía de tono

Para quién es esta guía y qué no resuelve

La guía sirve si vas a crear la web de una empresa desde cero, si la tienes y sientes que no explica bien lo que haces, o si estás evaluando proveedores y quieres saber qué preguntas hacer. Aplica igual para una startup, una empresa de servicios B2B, un negocio local o un producto digital.

No resuelve cuatro cosas. No define tu oferta: si todavía no tienes claro qué vendes y a quién, primero hay que resolver eso, y una web lo va a evidenciar rápido. No genera tráfico por sí sola: una web bien hecha convierte mejor las visitas que llegan, pero esas visitas vienen de buscadores, recomendaciones, redes o campañas. No sustituye el criterio legal: lo que se dice en la sección de datos es orientación general, no asesoría jurídica. Y no es una guía de precios; el costo depende de tantas variables que merece su propio artículo.

Antes de elegir herramientas: seis decisiones

Estas seis preguntas se pueden responder en una hoja de papel o en un documento compartido. Responderlas bien ahorra más tiempo y dinero que cualquier atajo técnico. Si trabajas con un diseñador o una agencia, son las preguntas que deberían hacerte en la primera conversación.

“Sin una base organizativa sólida y lógica, tu sitio web no funcionará bien aunque su contenido básico sea exacto, atractivo y esté bien escrito.”

Patrick J. Lynch y Sarah Horton, Web Style Guide, 3.ª ed., cap. 3, “Organizing Your Information” (edición en línea; traducción propia, original: “without a solid and logical organizational foundation, your web site will not function well even if your basic content is accurate, attractive, and well written”).

1. Objetivo: qué tiene que lograr la web

Una web de empresa puede cumplir muchos papeles: captar contactos, vender, dar credibilidad, atender a clientes actuales, reclutar. El problema aparece cuando intenta cumplirlos todos con el mismo peso. Cada objetivo adicional compite por la atención del visitante y diluye el mensaje.

Conviene escribir una frase del tipo “Esta web existe para que [tipo de persona] haga [acción concreta]”. Por ejemplo: que un gerente de operaciones agende una llamada, que una familia pida una cotización por WhatsApp, que un cliente nuevo complete un formulario de diagnóstico. Esa acción principal organiza todo lo demás: el orden de las secciones, el texto de los botones, qué enlaces se destacan y cuáles se esconden en el pie.

Si hay objetivos secundarios, que existan, pero que se note cuál es el primero. Una web de servicios que además quiere captar candidatos para trabajar, vender un curso y mostrar un blog necesita que cada uno tenga su lugar sin competir con la acción principal.

2. Audiencia: a quién le hablas y qué decisión está tomando

“Nuestros clientes son empresas” no es una audiencia. Una audiencia útil describe una persona en una situación: quién es, qué problema tiene hoy, qué ha probado antes, qué le preocupa de contratar y qué necesita ver para sentirse seguro. Si atiendes a más de un tipo de cliente, conviene separar los recorridos en vez de intentar hablarles a todos en la misma página.

Un ejercicio útil: lista las cinco preguntas que tus clientes hacen antes de comprar, con sus palabras y no con las tuyas. Esas preguntas son el índice de tu web. Si una pregunta frecuente no tiene respuesta visible, hay una página que falta; si una página responde algo que nadie pregunta, probablemente sobra.

También importa el momento de decisión. Alguien que está comparando proveedores necesita evidencia y proceso; alguien que ya decidió y solo busca cómo contactarte necesita un camino corto. La misma web tiene que servir a ambos sin obligar a ninguno a recorrer lo que no necesita.

3. Oferta: qué vendes y por qué a ti

Una oferta clara se puede explicar en dos o tres frases sin jerga: qué haces, para quién y cuál es el resultado que busca el cliente. La diferenciación no necesita adjetivos; necesita hechos comprobables: cómo trabajas, qué incluye el servicio, qué no incluye, cuánto suele tardar, con qué tipo de clientes has trabajado.

Aquí conviene ser honesto sobre los límites. Decir para quién no es tu servicio ahorra conversaciones inútiles y aumenta la confianza de quien sí encaja. Si tienes precios de partida, mostrarlos filtra a quien no tiene presupuesto y evita pedir cotizaciones que no van a ninguna parte; si no puedes publicarlos, explica de qué depende el precio.

4. Estructura: qué páginas necesita y en qué orden

La estructura de una web de empresa pequeña o mediana suele resolverse con un conjunto corto de páginas:

  • Inicio: explica en segundos qué haces, para quién y cuál es el siguiente paso. No es un resumen de todo el sitio; es la puerta de entrada.
  • Servicios o productos: una página por cada uno cuando son distintos entre sí, con su propio objetivo, su propio público y su propia pregunta de búsqueda. Una sola página que mezcla cinco servicios rara vez explica bien ninguno.
  • Quiénes son: quién está detrás, con qué experiencia y cómo trabajan. Es una de las páginas más leídas en servicios profesionales porque responde a la pregunta “¿puedo confiar en estas personas?”.
  • Casos o proyectos: evidencia de trabajo real, contada con contexto y sin inflar resultados.
  • Contacto: formas claras de escribir, con el canal que tus clientes realmente usan.
  • Páginas legales: política de privacidad, términos y, si recopilas datos, política de tratamiento de datos.
  • Blog o recursos, solo si hay capacidad real de mantenerlos con regularidad.

El orden del menú también comunica. Lo más importante para quien decide va primero y los accesos de contacto se ven siempre. Y cuando una página no se puede alcanzar con dos clics desde el inicio, conviene preguntarse si de verdad es necesaria o si hay que enlazarla mejor.

“Las señales de orientación son especialmente importantes en la web, porque los usuarios suelen llegar a una página sin haber seguido un camino deliberado y repetible.”

Patrick J. Lynch y Sarah Horton, Web Style Guide, 3.ª ed., cap. 4, “Navigation and Wayfinding” (edición en línea; traducción propia, original: “Orientation cues are particularly important in the web interface, since users often arrive at a page without having followed a deliberate and repeatable path.”).

5. Contenido: qué hay que tener escrito antes de diseñar

Diseñar con textos de relleno es la forma más habitual de acabar con una web que no funciona. Los textos reales cambian la estructura: un título largo no cabe donde cabía el de relleno, una lista de tres beneficios resulta ser de siete, y una sección que parecía importante resulta no tener nada que decir. Por eso conviene tener, antes de entrar al diseño visual, al menos el titular y el subtítulo de cada página, el contenido principal de inicio y servicios, las preguntas frecuentes reales y los datos de contacto definitivos.

Aquí es donde más se retrasan los proyectos: el contenido lo tiene que aportar la empresa, y escribir sobre uno mismo cuesta. Una forma práctica de destrabarlo es empezar por las preguntas que ya te hacen los clientes y responderlas por escrito, o por grabar una conversación y transcribirla. Un texto real, aunque imperfecto, vale más que uno elegante que no refleja cómo trabajas. Y conviene escribirlo para quien escanea: en un estudio clásico de Nielsen Norman Group, el 79 % de los usuarios de prueba escaneaba siempre una página nueva y solo el 16 % leía palabra por palabra (Nielsen Norman Group, 1997; es un estudio antiguo, tómalo como referencia de comportamiento y no como una cifra actual).

“Empieza con la información, escrita en un estilo de pirámide invertida, conciso y basado en hechos.”

Patrick J. Lynch y Sarah Horton, Web Style Guide, 3.ª ed., cap. 9, “Online style” (edición en línea; traducción propia, original: “Start with the information, written in a concise and factual inverted pyramid style.”).

Sobre las imágenes, conviene usar fotos propias cuando existen y, si no, bancos de imágenes con licencia clara. Cada imagen debería tener una razón de estar: mostrar un resultado, un proceso o a las personas que dan la cara. Las imágenes decorativas sin función suelen sumar peso y restar claridad.

6. Marca: qué piezas de identidad ya existen

Una web usa la identidad de la marca todos los días: logo, colores, tipografías, estilo de imágenes y tono de voz. Si la marca está ordenada, la web la aprovecha; si no lo está, la web termina inventándola sobre la marcha y sin criterio. Antes de diseñar conviene revisar qué existe: versiones del logo para fondos claros y oscuros, una paleta con usos definidos, tipografías con licencia para web y una guía de tono.

Hay proyectos donde el problema real no es la web sino la marca. Fue lo que ocurrió en el proceso de Alleanza Insurance: el trabajo empezó por un diagnóstico, buyer personas, tono e identidad visual, y solo después tuvo sentido pensar en la experiencia web. Ordenar primero la base evita rediseñar dos veces.

Diseño: jerarquía, legibilidad y móvil

Con las decisiones anteriores resueltas, el diseño cumple tres tareas. Primero, la jerarquía: que en cada sección sea evidente qué es lo más importante, para que el ojo encuentre primero lo que la página necesita que encuentre. Segundo, la legibilidad: textos con tamaño y contraste suficientes, párrafos cortos, titulares que resuman cada sección. Tercero, la reducción de fricción: formularios cortos, botones con un texto que diga qué pasa al pulsarlos y un camino sin obstáculos hasta la acción principal.

El contraste merece una mención aparte porque tiene un criterio verificable. Las pautas de accesibilidad web WCAG 2.2 piden una relación de contraste mínima de 4,5 a 1 entre el texto normal y su fondo, y de 3 a 1 para texto grande (W3C, criterio 1.4.3). Una paleta de marca bonita en la presentación puede fallar esa prueba en la web, por ejemplo con un gris claro sobre blanco; es mejor descubrirlo al diseñar que al recibir quejas. Es un fallo muy común: el análisis WebAIM Million de 2025 (las portadas de 1 000 000 de sitios, en febrero de 2025) encontró texto de bajo contraste en el 79,1 % de ellas, el fallo más frecuente, y al menos un fallo de WCAG 2 detectable automáticamente en el 94,8 % (WebAIM, The WebAIM Million 2025).

El diseño también se piensa para el móvil desde el principio, no como una versión reducida del escritorio. En Colombia, el 69,34 % del tráfico web llega desde el móvil, el 30,28 % desde computador y el 0,38 % desde tabletas (StatCounter, septiembre de 2026), así que el orden del contenido, el tamaño de los botones y el peso de las imágenes se deciden pensando primero en esa pantalla. Un buen ejercicio de revisión es recorrer la web con el pulgar, en el teléfono, intentando completar la acción principal.

Tecnología: WordPress, constructores o código a medida

La herramienta se elige después de saber qué necesita la web, no antes. Hay tres caminos habituales, cada uno con sus ventajas.

  • CMS como WordPress: flexible, con un ecosistema enorme de temas y extensiones y con mucha gente capaz de mantenerlo. Exige cuidado con las extensiones, las actualizaciones y la velocidad, porque cada pieza que se suma puede pesar o romperse.
  • Constructores visuales: permiten armar y editar sin código y suelen ser un buen punto de partida para equipos que quieren autonomía. Conviene revisar sus límites de personalización, de rendimiento y de migración antes de comprometerse.
  • Código a medida: da control total sobre el rendimiento, la estructura y el diseño. Tiene sentido cuando hay requisitos que las otras opciones no cubren o cuando la velocidad y la estructura son críticas; exige quien sepa mantenerlo.

Las preguntas que ayudan a decidir son prácticas: quién va a actualizar el contenido y con qué frecuencia, qué funciones necesita la web hoy y cuáles en dos años, cuánto pesa el rendimiento en el negocio y cuánto cuesta cambiar de herramienta si hace falta. La mejor herramienta es la que tu equipo puede mantener sin depender de nadie para cambiar un texto.

SEO base desde el primer día

Hay un SEO que se hace después, con datos y paciencia, y un SEO base que se hace al construir porque es mucho más barato que corregirlo más tarde. La guía de inicio de Google resume lo esencial, y casi todo es sentido común aplicado con disciplina (Google Search Central):

  • Un título claro y único por página, que describa de verdad su contenido. Una descripción breve y también única, centrada en lo más relevante de esa página.
  • Direcciones (URL) con palabras que se entiendan, en vez de códigos o números al azar.
  • Enlaces internos con texto descriptivo, que diga a persona y buscador qué hay al otro lado. “Haz clic aquí” no dice nada; “ver el servicio de landing pages” sí.
  • Imágenes con texto alternativo corto y descriptivo, útil también para accesibilidad.
  • Contenido útil, original y bien organizado, escrito para personas y sin repetir palabras clave por obligación.

Dos aclaraciones frecuentes: la guía indica que Google no usa la etiqueta de palabras clave (meta keywords), así que no vale la pena dedicarle tiempo; y enviar un sitemap es opcional, aunque ayuda a descubrir páginas. Tampoco hace falta una página por cada variante de una búsqueda: una página bien resuelta para una consulta vale más que cinco casi idénticas, y las páginas casi idénticas terminan compitiendo entre sí.

Para una empresa con presencia en varios países, el SEO base incluye algo más: indicar a los buscadores qué versión de cada página corresponde a cada país o idioma y no duplicar el mismo contenido en varias direcciones. Es un tema que se trabaja con cuidado y desde el diseño de la estructura, no al final.

Velocidad y accesibilidad

Una web lenta pierde visitas antes de que lean una palabra. Google propone tres métricas llamadas Core Web Vitals para medir la experiencia real: la velocidad con la que aparece el contenido principal (LCP), la rapidez con que la página responde a una interacción (INP) y la estabilidad visual mientras carga (CLS). Los valores considerados buenos son un LCP de 2,5 segundos o menos, un INP de 200 milisegundos o menos y un CLS de 0,1 o menos, medidos en el percentil 75 de las cargas y separando móvil de escritorio (web.dev, Core Web Vitals).

La velocidad se decide más en el diseño que en la configuración: imágenes en formatos modernos y con peso controlado, pocas fuentes tipográficas, pocos scripts de terceros y una estructura que no obligue a cargar todo de golpe. Los scripts de analítica, chat y publicidad suelen ser los que más pesan; cargarlos solo cuando hacen falta, o después de la primera interacción, protege la experiencia sin renunciar a medir. La velocidad también se relaciona con el negocio: en un estudio de Deloitte Digital con 37 marcas (cuatro semanas de datos móviles de Europa y EE. UU.), mejorar en 0,1 segundos todo el recorrido se asoció con un aumento del 8,4 % en las conversiones de comercio minorista y del 10,1 % en viajes (web.dev, Milliseconds make millions); son sectores distintos al tuyo y es una asociación, no una promesa.

Lo comprobé en este mismo sitio. Los scripts de analítica son los pequeños programas que cargan herramientas como Google Analytics para contar las visitas; si se cargan apenas abre la página, compiten con el contenido que la persona vino a ver. Yo los pasé a cargarse en la primera interacción de la persona con la página (o a los cinco segundos, lo que ocurra antes), y el rendimiento móvil en pruebas locales de Lighthouse pasó de 73–91 a 93–100 en 70 pasadas. Es un resultado de laboratorio, no de visitantes reales.

Puedes medir lo mismo en tu web sin instalar nada, porque Lighthouse viene dentro de Chrome: abre tu página, abre las herramientas de desarrollo (F12), entra a la pestaña Lighthouse, pulsa el botón para analizar la carga de la página y espera entre 30 y 60 segundos a que salga el informe. Si prefieres no abrir nada, PageSpeed Insights de Google hace una medición parecida con solo pegar la dirección. Las instrucciones oficiales están en la documentación de Lighthouse, y también existe una extensión de Chrome, aunque la propia documentación recomienda usar las herramientas de desarrollo salvo que tengas una razón concreta.

Esa decisión tiene un costo y lo acepté de forma consciente: las visitas que se van antes de cinco segundos sin tocar nada dejan de contarse en la analítica, un riesgo que sigo midiendo. Y justamente esas visitas se deciden en la primera pantalla, lo que se ve sin hacer scroll (el above the fold). En un estudio de seguimiento ocular, Nielsen Norman Group encontró que las personas dedicaron alrededor del 57 % de su tiempo de lectura a ese primer pantallazo (Nielsen Norman Group, sobre scroll y atención). Por eso esa primera pantalla tiene que decir qué haces y para quién, y traer ya a la vista la acción principal (el botón de contacto, de WhatsApp o de cotización): para quien se va en cinco segundos, es lo único que llega a ver. La guía sobre cómo diseñar una landing page de alta conversión detalla cómo resolverla.

Después añadí un selector de moneda en el pie y volví a medir en producción con Chrome: el desplazamiento de diseño (CLS) quedó en 0,012 como máximo en las páginas revisadas.

La accesibilidad suma al mismo resultado: contraste suficiente, textos alternativos, formularios con etiquetas claras, navegación posible con teclado y botones lo bastante grandes para tocarlos con comodidad. Una web accesible es más fácil de usar para todos y suele coincidir con una web mejor estructurada.

Medición: cómo saber si funciona

Una web sin medición se juzga por impresiones. Una web con medición se mejora con datos. Hay tres fuentes que se complementan: Google Search Console muestra cómo aparece la web en el buscador (consultas, páginas, clics, posición); Google Analytics 4 muestra qué hacen las personas una vez dentro y qué acciones completan; y las herramientas de mapas de calor y grabaciones, como Clarity, muestran dónde se confunden o abandonan.

Antes de publicar conviene decidir qué acciones cuentan como éxito (un formulario enviado, un clic al WhatsApp, una llamada agendada) y marcarlas como eventos. Sin eso, a los tres meses habrá visitas, pero nadie sabrá cuántas se convirtieron en contactos. Y conviene medir con calma: los buscadores tardan semanas en reflejar los cambios, así que las decisiones de contenido se evalúan en períodos comparables y no día a día.

Datos y legales: formularios, política de privacidad y cookies

En cuanto la web tiene un formulario, un correo de suscripción o analítica, recopila datos personales. Eso trae obligaciones que varían por país. A modo de ejemplo, en Colombia rige la Ley Estatutaria 1581 de 2012, que establece los principios y derechos para el tratamiento de datos personales y, como regla general, exige la autorización previa e informada de la persona para tratar sus datos (Función Pública de Colombia, Ley 1581 de 2012). Otros países tienen normas propias; si atiendes clientes de varios, conviene revisar las de cada uno.

En la práctica, una web de empresa debería incluir como mínimo: una política de privacidad que explique qué datos se recopilan y para qué, una casilla de aceptación en cada formulario, un canal de contacto para solicitudes sobre datos y, si se usan cookies o analítica, información clara sobre ellas. Esto es orientación general y no reemplaza la asesoría de un abogado para tu caso concreto; es mejor consultarlo antes de publicar que después.

Si vendes en más de un país

Una empresa que atiende a clientes de varios países enfrenta decisiones que la web debe resolver con claridad. La primera es el idioma y el registro: el mismo español no suena igual en todos los países, y conviene evitar giros que en uno resultan naturales y en otro extraños. La segunda es la moneda: mostrar los precios en la que el cliente entiende reduce fricción. En este mismo sitio, por ejemplo, los precios de partida pueden verse en pesos colombianos, dólares, dólares para Venezuela y euros, con un selector visible en el pie de página.

La tercera es el canal de contacto: si tus clientes escriben por WhatsApp, ese canal debe estar a la vista, y si el número es de un país distinto al del cliente, conviene decirlo. La cuarta es la estructura técnica: decidir si el sitio tendrá una sola versión o una carpeta por mercado, y declarar bien las versiones para que los buscadores no las confundan ni las traten como duplicados. Y la quinta es no inventar presencia: si el servicio se presta de forma remota, la web debe decirlo sin fingir una oficina que no existe. La honestidad sobre dónde estás y cómo trabajas es parte de la confianza.

En Colombia: qué cambia según tu industria y tu ciudad

Todo lo anterior vale en cualquier país; lo que cambia es cómo se aplica según quién eres y dónde estás. En Colombia, el informe de Confecámaras del primer semestre de 2025 registró 173.907 empresas nuevas: el 74 % como personas naturales y 173.450 como microempresas (Confecámaras, RUES, primer semestre de 2025). Mi lectura: la mayoría de quienes crean hoy una web de empresa son microempresas con poco tiempo y presupuesto, así que conviene una web corta y bien decidida antes que una grande.

Por industria. Estas son las empresas nuevas por sector en ese semestre:

SectorEmpresas nuevasVariación frente al primer semestre de 2024
Servicios75.249+1,9 %
Comercio66.626+3,3 %
Industria16.498-3,2 %
Construcción6.869-8,2 %

Dentro de los servicios, el mismo informe destaca alojamiento y servicios de comida (29.577 empresas nuevas, +2,2 %) y actividades profesionales, científicas y técnicas (10.907, -0,2 %). Lo que cada una necesita de su web cambia, y se resuelve con las mismas seis decisiones:

  • Comercio y tiendas: catálogo claro, precios visibles, formas de pago y un contacto directo (WhatsApp, si es el canal que usan tus clientes).
  • Alojamiento y comida: ubicación, horarios, carta o menú y cómo reservar.
  • Servicios profesionales: quién eres, cómo trabajas, casos reales y cómo contactarte.
  • Salud: además de lo anterior, cuidado con los datos: la Ley 1581 define los datos de salud como sensibles y prohíbe tratarlos salvo excepciones, como la autorización explícita de la persona (artículos 5 y 6, Función Pública).

Por ciudad. La ciudad pesa menos en la estructura de la web que en el SEO local. Google explica que el posicionamiento local de un negocio depende de tres factores: relevancia, distancia y prominencia (Ayuda de Perfil de Negocio de Google). Si tu negocio tiene un lugar al que van los clientes, completa su Perfil de Negocio con la dirección completa. Si atiendes a distancia, no inventes una oficina ni una página por ciudad en la que no trabajas. Como referencia de escala, la Cámara de Comercio de Bogotá reportó 81.372 empresas creadas en Bogotá y su región entre enero y noviembre de 2025 (Portafolio, con datos de la CCB); las cámaras de comercio de Medellín, Cali, Barranquilla o Bucaramanga publican sus propias cifras, con jurisdicciones distintas, por eso no las comparo aquí. Yo trabajo desde Sabaneta, en el Valle de Aburrá (Antioquia), y atiendo empresas de todo el país a distancia.

Datos personales. La Superintendencia de Industria y Comercio indica que deben registrar sus bases de datos en el Registro Nacional de Bases de Datos las sociedades y entidades sin ánimo de lucro con activos totales superiores a 100 mil UVT y las entidades de naturaleza pública (SIC, Registro Nacional de Bases de Datos). El umbral y los plazos cambian: confírmalos con un abogado antes de publicar.

Qué aprendí trabajando webs de empresas

Trabajo en diseño desde 2014 y hoy combino diseño de interfaces, optimización de conversión e implementación para empresas B2B, startups y productos digitales. Mi formación empezó en Venezuela, en Caracas, con talleres en Maracay y Valencia, y después se extendió a marketing digital, analítica, desarrollo web y diseño UX/UI. Esa mezcla explica por qué insisto tanto en el orden: la estructura y el contenido antes que la estética, y la medición antes que las opiniones.

Lo que más veo repetirse es que el proyecto se atasca por la misma razón: nadie decidió el objetivo ni escribió el contenido, y el diseñador tiene que adivinar. Lo otro que veo, tanto en empresas como en personas que crean su sitio por su cuenta, es que el mayor problema está en la arquitectura: no entienden cómo estructurar su contenido para que sea interesante y fácil de navegar. Cuando esas decisiones están en un documento, el diseño es más rápido, hay menos rondas de cambios y la web nace con una base que se puede medir y mejorar. Para ver cómo se ve esa lógica aplicada a una página con un solo objetivo, puedes leer la guía sobre cómo diseñar una landing page de alta conversión.

Un caso: el rediseño de AA Sign Image

AA Sign Image es una empresa de rótulos y señalización de California. Su web tenía a la vez un problema de diseño y de arquitectura (contenido desordenado, lectura difícil, colores de marca sin criterio) y no llegaban contactos, ni siquiera pagando pauta. La propuesta fue reformular el diseño, ordenar el contenido y mejorar la velocidad, el contraste y el uso de la marca. Hoy llegan entre uno y dos contactos al mes: es poco, y como fueron varios cambios a la vez no puedo separar cuánto aportó cada uno. Así se ve la misma página, “Careers”, antes y después:

Página Careers de la web anterior de AA Sign Image: fondo azul oscuro, tipografía condensada, tres fotos y bloques largos de texto con enlaces en rojo
Antes: la página "Careers" de la web anterior de AA Sign Image, con bloques largos de texto y poca jerarquía.
Página Careers de la web nueva de AA Sign Image: título claro, foto del equipo de la empresa, botones “Send Your Resume” y “Call”, y lista de lo que se busca en tarjetas
Después: la misma página con un titular claro, una acción principal visible y la información en tarjetas fáciles de escanear.
Portada actual de aasignimage.com: titular “Custom Signage & Gas Station Branding Across California”, botones “Request a Free Quote” y “Call”, fotos de rótulos y cuatro tarjetas con las razones para elegirlos
La portada actual de AA Sign Image: oferta, prueba y acciones principales a la vista.

Errores frecuentes al crear la web de una empresa

  • Empezar por la plantilla. La plantilla impone una estructura que casi nunca coincide con el recorrido de tus clientes. Es mejor decidir la estructura y buscar la herramienta que la permita.
  • Hablar de la empresa en vez del cliente. Una web centrada en “quiénes somos” antes que en el problema que resuelves obliga al visitante a deducir por qué le importa.
  • Querer mostrarlo todo en el inicio. El inicio orienta y deriva; el detalle vive en las páginas internas.
  • Dejar el contenido para el final. Es una de las causas más frecuentes de retrasos y de webs que se ven bien pero dicen poco.
  • Ignorar el móvil. Revisar solo en el computador del diseñador es una receta para descubrir problemas después de publicar.
  • Cargar la web de scripts y widgets. Cada chat, pop-up y herramienta de seguimiento suma peso y tiene un costo en velocidad.
  • No medir. Sin eventos definidos antes de publicar, a los tres meses no hay manera de saber si la web cumple su objetivo.
  • No asignar a nadie el mantenimiento. Una web con textos desactualizados, formularios que no llegan o enlaces rotos transmite descuido.

Los datos que respaldan esta guía

Cada cifra viene de su fuente original; las más antiguas o de otros sectores lo dicen en la columna de la derecha.

DatoFuenteQué significa para tu web
El 79 % de los usuarios de prueba escaneaba siempre una página nueva y solo el 16 % leía palabra por palabraNielsen Norman Group, 1997Escribe para quien escanea: titulares claros y bloques cortos (estudio antiguo: referencia de comportamiento)
Las personas dedicaron el 57 % de su tiempo de lectura a la primera pantalla (seguimiento ocular, 2018)Nielsen Norman GroupLo que dice qué haces y la acción principal van a la vista de entrada
En Colombia, el 69,34 % del tráfico web es móvil, el 30,28 % computador y el 0,38 % tabletas (septiembre de 2026)StatCounterDiseña y prueba primero en el teléfono
Valores “buenos” de Core Web Vitals: LCP ≤ 2,5 s, INP ≤ 200 ms, CLS ≤ 0,1 (percentil 75)web.devSon tus metas de velocidad y estabilidad visual
Mejorar 0,1 s todo el recorrido se asoció con +8,4 % de conversión en retail y +10,1 % en viajes (37 marcas, cuatro semanas)Deloitte Digital, vía web.devLa velocidad influye en el negocio (otros sectores; es una asociación, no una promesa)
El 79,1 % de las portadas analizadas tenía texto de bajo contraste y el 94,8 % algún fallo de WCAG 2 detectable (febrero de 2025)WebAIM Million 2025Revisa el contraste antes de publicar
Contraste mínimo de 4,5 a 1 para texto normal y de 3 a 1 para texto grandeW3C, WCAG 2.2, criterio 1.4.3Es un criterio que se puede medir
En Colombia, el tratamiento de datos personales exige, como regla general, la autorización previa e informada de la personaFunción Pública, Ley 1581 de 2012Política de privacidad y casilla de aceptación en cada formulario (orientación general, no asesoría jurídica)
En Colombia se crearon 173.907 empresas en el primer semestre de 2025: 74 % personas naturales y 99,7 % microempresas (173.450)Confecámaras, RUESLa mayoría de webs de empresa son de microempresas: empieza corto y bien decidido
Servicios (75.249) y comercio (66.626) concentran las empresas nuevas; alojamiento y comida suma 29.577Confecámaras, RUESAdapta la web a tu industria (tienda, restaurante, servicio)
41,7 millones de personas usaban internet en Colombia a fines de 2025 (77,8 % de la población)DataReportal, Digital 2026: ColombiaLa audiencia en línea es amplia; lo que cuenta es a quién le hablas
El posicionamiento local depende de relevancia, distancia y prominenciaGoogle, Perfil de NegocioPerfil de Negocio completo si tienes un lugar al que van los clientes
Sociedades y entidades sin ánimo de lucro con activos de más de 100 mil UVT deben inscribir sus bases de datos en el RNBDSICRevisa si te aplica (el umbral cambia)

Qué hacer esta semana

  1. Escribe la frase de objetivo: “Esta web existe para que [persona] haga [acción]”.
  2. Lista las cinco preguntas que tus clientes hacen antes de comprar, con sus palabras.
  3. Dibuja en papel las páginas que necesitas y el orden del menú.
  4. Redacta el titular y el subtítulo de inicio y de cada servicio.
  5. Reúne los materiales de marca que ya existen y anota lo que falta.
  6. Decide quién mantendrá la web y con qué frecuencia se actualizará.
  7. Define qué acciones vas a medir y cómo.

Con esa hoja resuelta, elegir la herramienta, el proveedor y el presupuesto es una conversación mucho más concreta. Al final de este artículo puedes descargar estas decisiones como un checklist en PDF, con casillas para marcarlas. Si prefieres hacerlo acompañado, en mi servicio de diseño web y rediseño trabajo exactamente así: primero el diagnóstico y la estructura, luego el diseño y la implementación. Y si lo que necesitas es una sola página enfocada en una campaña, mira el servicio de landing pages de alta conversión.

Para cerrar

Crear la página web de una empresa es, sobre todo, un ejercicio de claridad: saber qué quieres lograr, con quién hablas, qué ofreces y cómo vas a saber si funciona. La parte visual y la tecnológica importan, pero se resuelven bien solo cuando esa base está clara. Si ya tienes una web y sientes que no cumple su papel, es probable que el trabajo no sea empezar de cero sino ordenar estas mismas decisiones y rediseñar a partir de ellas.

Este artículo se redactó con apoyo de IA y fue revisado por Guillermo Quintero.

Respuestas para decidir con más claridad

¿Qué necesito tener antes de crear la página web de mi empresa?

Tres cosas: un objetivo claro (qué acción quieres que ocurra), saber a quién le hablas y qué decisión está tomando esa persona, y una oferta que puedas explicar en pocas frases. El dominio, el hosting y la plantilla son decisiones posteriores y mucho más fáciles de cambiar.

¿Cuántas páginas debe tener la web de una empresa?

Las que hagan falta para resolver el recorrido de decisión, y ninguna más. Para muchas empresas pequeñas alcanza con inicio, una página por servicio, una página de quiénes son, contacto y las páginas legales. Se añade una página nueva cuando existe una pregunta real de clientes que las demás no responden.

¿Es mejor usar WordPress, un constructor o código a medida?

Depende de quién va a mantener la web, de qué funciones necesita y de cuánto cambiará el contenido. Para una web corporativa sencilla, un CMS o un constructor bien configurados suelen bastar; el código a medida tiene sentido cuando hay requisitos de rendimiento, integraciones o diseño que la herramienta no permite. Lo importante es que la estructura y la velocidad diseñadas lleguen intactas a producción.

¿Necesito SEO desde el primer día?

Necesitas lo básico desde el primer día, porque es mucho más barato hacerlo al construir que corregirlo después: títulos y descripciones únicos por página, direcciones claras, imágenes con texto alternativo, enlaces internos con sentido y una web que cargue rápido en móvil. El trabajo de posicionamiento posterior se apoya en esa base.

¿Puedo crear la web yo mismo y luego pedir ayuda profesional?

Sí, y a veces es una buena ruta si el presupuesto es limitado. Lo que más ayuda después es haber dejado por escrito el objetivo, el público, la estructura y el contenido, porque eso se reutiliza en cualquier rediseño. Lo que más cuesta rehacer es una web construida sin esas decisiones.

Fuentes consultadas